Día 2 | Explorar y reconocer nuestro sistema de creencias
¡Hola, divina! ¡Bienvenida al segundo día de este viaje transformador de 21 días!
Hoy vamos a dar un paso fundamental: explorar y reconocer nuestro sistema de creencias. Este es el momento perfecto para tomar conciencia de los pensamientos que nos empoderan y aquellos que nos limitan. Hoy comenzaremos a transformar esas creencias que nos han mantenido atrapadas en un estado de escasez y a reconectar con nuestra esencia más pura y auténtica, esa que es luz divina. La invitación de hoy es a recordar quiénes somos realmente, más allá de las etiquetas que nos hayan puesto, más allá de las creencias, los miedos, las frustraciones y las expectativas externas.
¿Qué es el sistema de creencias?
El sistema de creencias es el conjunto de ideas, valores y convicciones que cada una tiene sobre sí misma, los demás y la vida en general. Actúa como un marco de referencia interno que moldea nuestra visión del mundo.
Estas creencias se forman a partir de los aprendizajes y programas adquiridos a lo largo de la vida, especialmente en la infancia y dentro del entorno familiar. Son la base sobre la cual nos desarrollamos, aunque, si no las transformamos, en la mayoría de los casos pueden limitarnos.
Este sistema influye en nuestras emociones, nuestras decisiones y nuestras acciones. Como dice el Talmud: “No vemos las cosas como son, sino como somos.” Es decir, nuestra percepción del mundo está completamente influenciada por nuestras creencias.
Nuestro sistema de creencias define nuestra realidad porque determina cómo interpretamos nuestras experiencias, qué oportunidades vemos, cómo reaccionamos ante los desafíos y qué tipo de energía emitimos al universo. Mañana profundizaremos en este concepto, explorando cómo somos energía en constante movimiento.
¿Cómo podemos saber qué creencias tenemos? ¿Cómo las podemos identificar? Bueno, las creencias aparecen cuando pensamos en algo muchas veces y lo aceptamos como si fuera una verdad absoluta. Es decir, son pensamientos que hemos repetido tanto en nuestra mente que se han convertido en “verdades” para nosotras. Los consideramos hechos cuando no lo son. Estas ideas se convierten en filtros a través de los cuales percibimos la realidad, afectando nuestras emociones, y las decisiones que tomamos y teniendo un impacto directo en nuestras acciones. Algunas creencias nos impulsan hacia la abundancia, pero otras, sin darnos cuenta, nos limitan y nos mantienen en un estado de escasez. Por ejemplo, si siempre crees que algo es “difícil” para vos, esa es una creencia que puede limitarte. Si crees que “la gente no es confiable”, empezarás a desconfiar, incluso de quienes realmente merecen tu confianza. Y si crees que “el éxito solo llega con sacrificio extremo”, podrías rechazar oportunidades que, aunque sean fáciles, podrían ser justo lo que necesitas.
Ejemplos de Creencias
Te voy a compartir algunos ejemplos de creencias.
Las creencias limitantes son aquellas que están alineadas con la escasez:
- “El dinero es difícil de ganar.”
- “No soy lo suficientemente buena.”
- “El amor siempre termina en dolor.”
Las creencias empoderadoras son aquellas que están alineadas con la abundancia:
- “Siempre tengo recursos suficientes para prosperar.”
- “Merezco amor y éxito en mi vida.”
- “El universo siempre conspira a mi favor.”
Y ahora, presta atención porque lo que te voy a contar tiene el poder de transformar tu vida…
Quiero que te tomes un momento para reflexionar y me respondas. ¿Creés que tus creencias son realmente reales?
Bueno, te respondo yo: No, las creencias no son realidades objetivas, sino interpretaciones subjetivas que creamos a partir de lo que hemos vivido, aprendido y experimentado. Son como historias que nos contamos sobre nosotras mismas y sobre el mundo, pero esas historias no siempre son la verdad. Son construcciones mentales, no hechos absolutos. Y lo más lindo de todo es que podés cambiarlas, porque lo que creemos no tiene que ser lo que es. Sí, vos tenés el poder de elegir en lo que crees.
Pensalo… ¿Qué pasaría en tu vida si pudieras cambiar esas creencias que te limitan? Imaginate por un momento cómo sería tu vida si las historias que te contás, esas que te frenan, ya no tuvieran poder sobre vos. Porque la forma en que ves el mundo, a vos misma y tus oportunidades está profundamente influenciada por lo que creés. Si cambiás lo que creés, podés cambiarlo todo. ¡Es como abrir una puerta a un mundo lleno de nuevas posibilidades!
Recordálo, todas las creencias son aprendidas. Las hemos absorbido de nuestra familia, nuestra cultura y nuestras propias experiencias. Pero lo más poderoso es esto: lo que aprendemos, también podemos desaprenderlo y transformarlo. Y ese es justamente el propósito de este viaje de 21 días: liberarnos de lo que ya no nos sirve y reemplazarlo por nuevas creencias que nos empoderen.
¿Cómo explorar, reconocer y transformar nuestras creencias?
Hoy, te invito a realizar un ejercicio consciente para empezar a transformar tu sistema de creencias y empoderarte:
- Identificar: Tómate unos minutos para reflexionar sobre tus pensamientos más frecuentes. Anotalos, dividiéndolos en diferentes áreas clave de tu vida: dinero, relaciones, salud, trabajo, etc. Observa qué creencias aparecen de forma recurrente. Anotalo todo.
- Cuestionar: Tenés que revisar cada creencia que anotaste. Hacete estas preguntas:
- ¿Esta creencia me limita o me impulsa a crecer?
- ¿Cómo me afecta en mi vida?
- ¿Está alineada con la abundancia o con la escasez?
- ¿Es realmente cierta? ¿Puedo encontrar evidencia de lo contrario?
- ¿Es posible que haya otra forma de ver esta situación o de interpretarla?
- Reformular: Luego, tenés que elegir una creencia limitante y reformularla en algo que te empodere. Hacelo en presente, como si ya estuviera sucediendo. Por ejemplo:
- De: “No soy suficiente” a “Soy valiosa tal como soy.”
- De: “El dinero es difícil de ganar” a “El dinero fluye hacia mí con facilidad.”
- Práctica consciente: Por ultimo, tenés que escribir tus afirmaciones empoderadoras en un papel y repetilas todos los días durante los próximos 20 días del viaje. Hacelo con confianza, adoptando la postura de la mujer sin miedo, sintiendo cómo cada palabra refuerza tu poder interior.
Ejemplo práctico
Te dejo un ejemplo práctico de cómo podrías explorar, reconocer y transformar tus creencias con respecto a tu objetivo del Día 1: “Descubrir con claridad lo que quiero”.
Objetivo: Vender 100 prendas en mi negocio
1. Identificar:
- “No tengo suficiente visibilidad para lograr vender 100 prendas”
2. Cuestionar:
- Revisa estas creencias:
- ¿Esta creencia me limita o me impulsa a crecer?
- Me limita, porque me hace dudar de mis recursos y capacidades.
- ¿Cómo me afecta en mi vida?
- Me genera inseguridad y me impide tomar acción. Hace que me enfoque más en las dificultades que en las oportunidades.
- ¿Está alineada con la abundancia o con la escasez?
- Está alineada con la escasez, porque me hace pensar que no puedo competir o que no tengo lo necesario para lograrlo.
- ¿Es realmente cierta? ¿Puedo encontrar evidencia de lo contrario?
- No es cierta. Hay negocios que tienen pocos seguidores y están alcanzando sus metas de ventas todos los días, y yo tengo la capacidad de hacer lo mismo. Sé que con una estrategia adecuada, puedo lograrlo.
- ¿Es posible que haya otra forma de ver esta situación o de interpretarla?
- Sí, puedo ver que vender 100 prendas es totalmente alcanzable si creo en mi producto, formulo una estrategia de marketing adecuada y confío en que cada acción que ejecuto me acerca más a mi objetivo de vender 100 prendas en 30 días.
- ¿Esta creencia me limita o me impulsa a crecer?
3. Reformular:
- Tomar la creencia limitante y cambiarla por una creencia empoderadora. Hacerlo en presente, como si ya estuviera sucediendo:
- De: “No creo que pueda vender 100 prendas.”
- A: “Vendo 100 prendas con facilidad, porque confío plenamente en el valor de mi producto y sé que mi propuesta atrae a las personas adecuadas, que están deseando lo que ofrezco.”
4. Práctica Consciente:
- Vendo 100 prendas con facilidad, porque confío plenamente en el valor de mi producto y sé que mi propuesta atrae a las personas adecuadas, que están deseando lo que ofrezco.
Recordatorio para el Día 2: Explorar y reconocer nuestro sistema de creencias
Divina, hoy diste un gran paso al tomar conciencia de tus creencias.
Ahora sabés que al cambiar tus creencias, podés transformar tu realidad, porque lo que creés define cómo ves el mundo, cómo actuás y las oportunidades que creás para vos misma. Vimos que las creencias no son verdades absolutas, sino pensamientos repetidos tantas veces que los asumimos como reales, aunque en realidad son solo construcciones mentales que usamos para darle sentido a nuestra vida. Aunque no sean objetivas, tienen un impacto profundo porque influyen en nuestras decisiones y en cómo interpretamos lo que vivimos.
Lo mejor de todo es que, al identificar y transformar tus creencias limitantes, tenés el poder de cambiarlas hoy mismo, lo que te permite cambiar tu percepción de la realidad y abrirte a nuevas posibilidades. Reprogramar tu sistema de creencias te ayuda a alinearlo con tus objetivos, creando una vida llena de abundancia, amor propio y éxito, y abriéndote a una nueva realidad que refleje todo lo que merecés.
Seguí observando, cuestionando y transformando. Cada creencia que cambias te acerca más a la versión más poderosa de vos misma.
Y, para cerrar, quiero invitarte a compartir este segundo paso conmigo. Envíame un mensaje por Instagram contándome qué creencia limitante decidiste soltar y por cuál la vas a reemplazar.
Estamos juntas, y juntas vamos a lograrlo. ¡Estás en el camino correcto!
Nos vemos mañana.
