Día 9 | Elegir pensamientos positivos
Hola Divina, ¡ya estamos en el noveno día!
Hoy quiero recordarte lo poderoso que es tu poder de elección. Tenés la capacidad de elegir pensamientos positivos que te alineen con la energía de lo que deseas atraer. Ya sabés que para manifestar tus sueños, necesitas vibrar alto, y los pensamientos positivos son la clave para elevar tu vibración y conectar con la energía de lo que querés en tu vida.
¿Sabías que los pensamientos positivos no son solo palabras bonitas? Son una energía poderosa de confianza, apertura y fe que el universo reconoce y responde. Como te mencioné en el Día 8, pensar en positivo es como sintonizar una radio en la frecuencia correcta: cuando tu energía está en armonía con la de tus sueños, todo se alinea con mayor facilidad.
Recordá esto: siempre estamos manifestando, consciente o inconscientemente. Para manifestar conscientemente, debemos convertirnos en un imán para lo que queremos atraer. Hoy te invito a reflexionar: ¿para qué sos un imán? Describí en detalle lo que deseas atraer a tu vida: salud, amor, paz, prosperidad. Sé muy específica, porque el universo escucha.
Ya vimos que, según la ley de la vibración, todo en el universo es energía y tiene una frecuencia vibratoria. Tus pensamientos son una de las formas más poderosas de influir en tu frecuencia vibratoria. Cuando elegís pensar de forma positiva, automáticamente elevás tu vibración, te alineás con la energía de la abundancia, y te sentís bien, expansiva y llena de confianza. En cambio, cuando te dejás llevar por pensamientos negativos, tu vibración baja, lo que no solo te aleja de lo que realmente deseas, sino que también te hace sentir mal: contraída, estancada y desconectada.
Me gusta representarlo como un río: imaginate un río de abundancia infinita que fluye sin parar. Es el río más seguro del universo, y dentro de él, nada malo puede pasar. Muchas personas han transformado su vida al dejarse llevar por esta corriente, fluyendo con amor, alegría y paz. Ellas te invitan a entrar, porque dentro de este río, tus sueños se hacen realidad.
Ahora sabés que podés entrar y dejarte llevar por su corriente todopoderosa que te ayudará a lograrlo todo, o podés quedarte afuera, resistiéndote a fluir, sintiendo vergüenza o miedo, pensando que te vas a ahogar.
La decisión es tuya. El río siempre estará ahí, esperando que elijas entrar.
Hoy la invitación es clara: pensá en positivo y sumergite en el río de la abundancia. Dejá que la corriente te lleve, permitite fluir en amor, alegría y paz. Vas a ver que al entrar, todo va a ser más fácil. Te vas a sentir superpoderosa. Dejarás de intentar lograrlo a la fuerza, y es entonces cuando tus deseos comenzarán a manifestarse “casi como por arte de magia”. ¡Es momento de fluir! Porque cuando elegís pensamientos positivos, te convertís en un imán y tenés el poder de atraer todo lo que querés.
Ejercicio | Ajusta tu frecuencia vibratoria eligiendo pensamientos positivos
Ya sabés que cada pensamiento, emoción, palabra y acción tiene una frecuencia que puede estar más alta o más baja en la escala vibratoria. Lo que pensamos, sentimos, decimos o hacemos tiene una vibración que atrae circunstancias, personas y situaciones que coinciden con esa frecuencia. Si estamos vibrando en frecuencias más altas, atraemos experiencias positivas. Las emociones de alta vibración, como el amor, la alegría y la paz, nos alinean con nuestro potencial más elevado, ayudándonos a manifestar nuestros deseos con mayor fluidez. Por el contrario, si estamos en frecuencias bajas, tendemos a atraer lo opuesto. La vergüenza o el miedo están relacionadas con pensamientos que limitan, bloquean o nos alejan de nuestras metas.
El primer paso para ajustar tu frecuencia vibratoria es tomar conciencia de tus pensamientos actuales. No se trata de juzgarte, sino de observar y decidir conscientemente dar un giro positivo. Cada pensamiento puede ser transformado. La clave está en elegir cómo querés sentirte y actuar desde ahí. Anotá todos los pensamientos que surjan en tu mente y, si son negativos, cambiálos por afirmaciones positivas que te alineen con la energía que querés atraer.
- Vergüenza: Es la vibración más baja. Aquí suelen aparecer pensamientos como: “Me da vergüenza vender” o “Me da vergüenza hablar en público” Para revertirla, elegí la autoaceptación: “Estoy aprendiendo y creciendo cada día.”
- Culpa: Nos hace sentir atrapadas en el pasado con pensamientos como: “Todo lo malo que me pasa es mi culpa.” Revertí esta emoción practicando el perdón: “Estoy haciendo lo mejor que puedo y merezco avanzar con compasión hacia mí misma”
- Apatía: Cuando sentimos que nada tiene sentido, pensamos: “Nada de lo que haga importa. Siempre me va mal” Reemplazalo con esperanza: “De a poco estoy cambiando el rumbo de mi vida y lo mejor está llegando.”
- Dolor: Surge de pensamientos como: “La vida siempre me trata mal.” Elevá esta vibración enfocándote en la gratitud: “Agradezco todo lo tengo y valoro mucho mi vida.”
- Miedo: Aparece con ideas como: “¿Qué pasa si todo sale mal?” Transformalo con confianza: “No sé cómo todo se resolverá, pero confío en que saldrá bien.”
- Deseo (desde la carencia): Surge de pensamientos como: “Quiero eso, pero nunca lo voy a conseguir” Reemplazalo con agradecimiento: “Estoy agradecida por todo lo que tengo y se que puedo lograr todo lo que deseo.”
- Enojo: Pensamientos como: “¿Qué hice para que todo siempre me salga mal?” podés reemplazados con validación: “Reconozco lo que siento y me permito aprender de cada situación para crecer. Todo tiene un propósito, incluso cuando no lo entiendo por completo.”
- Orgullo: Aunque es una vibración más alta, sigue limitando. Pensamos: “Soy mejor por lo que hago o tengo.” Revertí esta energía con humildad: “Estoy agradecida por mis logros y abierta a seguir aprendiendo.”
- Coraje: Es el primer nivel donde empezamos a empoderarnos: “No sé si puedo, pero estoy dispuesta a intentarlo.” Impulsalo celebrando tus esfuerzos: “Cada paso que doy me acerca más a lo que quiero.”
- Neutralidad: Aquí aceptamos las cosas como son: “Hago lo mejor con lo que tengo.” Mantené esta vibración recordando que el desapego abre puertas: “Confío en que todo está sucediendo como debe ser.”
- Voluntad: Se manifiesta en pensamientos como: “Estoy lista para crecer y aprender.” Alimentala reconociendo tus logros: “Estoy avanzando en la dirección correcta.”
- Aceptación: Surge con ideas como: “Elijo cómo reaccionar ante lo que sucede.” Potenciala con gratitud: “Acepto este momento como un paso hacia mi evolución.”
- Amor: Una de las vibraciones más altas. Pensamos: “Amo lo que hago.” Reforzala celebrando lo bueno: “Estoy rodeada de amor, y lo veo en cada aspecto de mi vida.”
- Alegría: Se manifiesta como un estado de felicidad: “Disfruto y agradezco este momento de mi vida.” Mantené esta energía celebrando incluso los pequeños logros: “Mi vida está llena de razones para sonreír.”
- Paz: Es un nivel cercano a la iluminación. Pensamos: “Todo está bien, incluso si no lo entiendo por completo.” Sostenelo a través de la meditación y la calma: “La paz está siempre dentro de mí, disponible en todo momento.”
- Iluminación: La vibración más alta. Es un estado de unidad con el universo: “Todo es amor, y soy parte de ese amor infinito.” Potenciala practicando la conexión espiritual: “Confío plenamente en el poder del universo.”
Recordá: Cada vez que elegís pensamientos más positivos, elevás tu vibración y te alineás con el flujo de la abundancia. Manifestar lo que deseás no se trata de esforzarte más. Si fuese así, ya lo hubieras logrado. Se trata de confiar en las fuerzas invisibles y sintonizar con la energía de lo que querés atraer.
Cada pensamiento positivo que elegís te acerca más al objetivo que definiste el Día 1. Cada elección consciente, cada pensamiento, creencia y palabra que afirmás, activa tu poder transformador y abre las puertas al flujo de energía que el universo tiene preparado especialmente para vos.
Estamos juntas en esto, y juntas vamos a lograrlo. ¡Ya estás en el flujo de la abundancia!
Para cerrar, quiero invitarte a compartir este noveno paso conmigo. Podés mandarme un mensaje por Instagram contándome cuál es el pensamiento positivo que elegiste hoy.
Nos vemos mañana para seguir avanzando en este hermoso viaje hacia la abundancia.
