Día 10 | Conectar con el presente
¡Hola divina!
¡Bienvenida al décimo día de este viaje hacia la abundancia!
Valga la redundancia, hoy es el momento perfecto para hablar del momento perfecto. ¡Conectar con el presente!
El tiempo es una ilusión
En el Día 3, te mencioné a Eckhart Tolle, ese maestro espiritual que nos invita a mirar más allá de las distracciones externas para conectar con nuestra verdadera esencia, o como me gusta llamarlo, nuestro propio poder divino. Él también nos invita a cuestionar nuestras percepciones sobre el tiempo. Una de sus enseñanzas más poderosas es que el tiempo, tal como lo entendemos, no existe realmente. Es solo una construcción creada por el ser humano para organizarse.
El pasado ya se fue, el futuro aún no llegó. Vivir atrapadas en cualquiera de ellos nos aleja de lo único que realmente experimentamos: vivir aquí y ahora.
Como dice Tolle en El poder del ahora:
“El momento presente es el único lugar donde la vida realmente sucede.”
El tiempo, tal como lo concebimos, es una herramienta útil, pero puede convertirse en una trampa. Nos estresamos con lo que “deberíamos haber hecho” o nos preocupamos con lo que “tenemos que lograr mañana”. Este enfoque constante en lo que fue o lo que será nos distrae, nos roba la paz y nos desconecta de la abundancia que está disponible en este preciso instante para cada una de nosotras.
Él también dice:
“Nada ha sucedido nunca en el pasado; sucedió en el ahora. Nada sucederá en el futuro; sucederá en el ahora.”
Si bien seguimos viviendo en un mundo que se rige por el tiempo, hoy quiero que te detengas y reflexiones: ¿Qué harías si supieras que solo tenés este momento para cambiar tu vida?
El ahora es tu momento clave para actuar
Cuando nos enfocamos demasiado en lo que fue o en lo que será, olvidamos que es en el ahora donde sucede todo. El pasado no puede ser modificado, y el futuro depende de las decisiones que tomes hoy.
Por eso, tu único momento de poder es este instante, en donde decidiste darme tu atención. Solo acá podés elegir, sentir, crear y actuar en sintonía con lo que deseás.
Kim Eng, esposa de Eckhart Tolle, lo explica de manera hermosa:
“Cuando estás presente, el tiempo desaparece, y con él, las preocupaciones y los miedos que trae consigo.”
El presente es tu mayor regalo
Me gusta pensar que el momento “presente” se llama así porque es un regalo del universo. Este instante, aquí y ahora, es un obsequio divino que nos permite sentir, aprender, crear y experimentar. Es la oportunidad que Dios nos da para vivir plenamente. Cuando conectás con el ahora, honrás este regalo y abrís las puertas a la verdadera abundancia.
Observate desde adentro
Eckhart Tolle nos invita a ser los observadores de nuestros pensamientos y emociones. Al hacerlo, nos desconectamos de la identificación con ellos y encontramos un espacio de tranquilidad. Ser el observador significa mirar lo que ocurre en nuestra mente y en nuestro cuerpo sin dejarnos arrastrar por eso, sin identificarnos ni juzgarlo. De esta forma, ya no somos eso que pensamos ni somos eso que sentimos. Somos mucho más que eso. ¿Qué somos entonces? Somos la conciencia pura que observa.
Imaginá que sos un espectador de tus propios pensamientos y de tus propias emociones. No te definís por ellos ni te dejas controlar, sino que los ves como lo que son: pensamientos y emociones temporales que no son la esencia de quién sos. Esta distancia entre vos y todo lo que te pasa crea un espacio de libertad. Es decir, sos la energía que le da vida a cada pensamiento, sentimiento y acción, pero ya no te reducís a ellos. Al reconocer esto, te conectas con tu ser, con ese poder divino que está en vos. Ser el observador es un acto de presencia pura. Al hacerlo, no estás atrapada ni en el pasado ni en el futuro; simplemente estás observando el fluir del momento. Al practicarlo, liberás la mente del estrés y la ansiedad, y te conectas con el momento presente.
Te propongo un ejercicio práctico para ayudarte a vivir más plenamente en el ahora:
- Sentí tu respiración: Llevá tu atención al flujo natural de tu respiración. Sentí cómo el aire entra y sale, cómo llena tu cuerpo de vida en este instante.
- Observá tus pensamientos: Cerrá los ojos y permití que tu mente se calme. Prestá atención a los pensamientos que aparecen, sin juzgarlos ni intentar cambiarlos.
- Agradecé lo que te rodea: Abrí los ojos y mirá a tu alrededor. Encontrá algo en lo que enfocar tu gratitud, algo que quizá siempre estuvo ahí pero nunca habías agradecido antes.
- Agarrá dos hojas blancas:
- En la primera, anotá algo del pasado que te hirió, te duele o algo que te hubiera gustado que fuera diferente.
- En la segunda, anotá una preocupación que tengas sobre el futuro. Algo que quieras lograr o que te gustaría cambiar.
- Decí en voz alta: “El pasado ya fue, y el futuro aún no llegó. Hoy, en este momento, tengo el poder de decidir cómo quiero vivir.”
- Quema la hoja del pasado para dejarlo ir: No importa lo que pasó, ya no tiene poder sobre vos. ¡Soltalo con amor! Para este ejercicio, es importante asegurarte de estar en un lugar seguro para evitar cualquier riesgo de incendio. Podés usar un recipiente de metal, en tu patio o terraza.
- Guarda la del futuro en algún lugar que no este a la vista: Soltá la ansiedad por el futuro. Confiá en que lo que viene será una consecuencia de las elecciones que hacés ahora. Ya sabes que tenés el poder para manifestarlo. Escribilo en presente, como si ya lo hubieras logrado. Visualizalo. Sentilo. Confiá en que ya es tuyo. El universo está viendo tu evolución.
- Tomá una acción en sintonía: Elegí una acción que podés hacer hoy mismo para sentirte mejor.
- Conectá con este instante: Cerrá los ojos, respirá profundo y sentí cómo tu cuerpo está aquí, ahora.
- Agradecete por todo lo que estás haciendo, sos muy poderosa.
Recordatorio del Día 10 | Conectar con el presente
El tiempo no existe, y solo tenemos el hoy para transformar nuestra vida. Todo lo que deseás comienza con una decisión en este momento. ¡Siempre es el momento justo porque siempre es hoy!
Tu verdadero poder está en el ahora. Es en este instante donde podés transformar tu vida y abrirte a la abundancia que siempre te acompaña.
Estamos juntas en esto, y juntas vamos a lograrlo. ¡Estas cambiando tu vida!
Quiero invitarte a compartir este décimo paso conmigo. Podés mandarme un mensaje por Instagram contándome cómo te sentiste al realizar el ejercicio de hoy.
Nos vemos mañana para seguir conectando con tu energía y creando la vida que soñás.
